domingo, 6 de mayo de 2018

"La Puerta Estrecha" por José Vicente Ortíz Zárate - en you tube-



"LA PUERTA ESTRECHA”
por José Vicente Ortiz Zárate

En la primera y última década de cada siglo, un nuevo impulso evolutivo es dado a la humanidad por las Jerarquías Superiores. La oleada espiritual desciende sobre el mundo, manifestándose en las distintas esferas del progreso: ciencia, arte, filosofía, religión etc., y es sentida de diferentes maneras por los seres humanos, dependiendo de su nivel de evolución. Los más avanzados captan la onda interiormente, dirigiendo sus energías hacia lo que es sutil, esencial y espiritual; el grueso de la humanidad siente un leve impulso interno que lleva al hombre corriente hacia el progreso material, pero siguiendo a la vez algún ideal, en tanto que los que van a la zaga sienten únicamente un poderoso deseo de afianzamiento y desarrollo material. Como resultado de todo esto, aparecen nuevas hipótesis, teorías, conocimientos, revelaciones y verdades que abren puertas hacia diferentes posibilidades de avance. Desde el punto de vista espiritual, para aquellos cuya conciencia ha alcanzado el nivel necesario, aparecen vislumbres, claves, pistas y señales para encontrar la vía que conduce al llamado Sendero de Perfección, un camino especial que permite al individuo alcanzar un más alto grado de evolución en menor tiempo, pero con un mayor esfuerzo. A este maravilloso Sendero, todos son llamados pero pocos escogidos, pues se requieren ciertas cualidades internas para hollar esta vía de realización,
también llamada Iniciación.

En los tiempos actuales, han aparecido cientos de fraternidades, escuelas, grupos, guías, instructores, libros etc., que ofrecen métodos y técnicas de desarrollo que varían desde las rápidas y sin esfuerzo hasta las de gran disciplina y autocontrol. La mayoría ofrecen una apertura, expansión, desarrollo o despertar de la conciencia, algunos gratuitamente y otros a un muy elevado costo material. Algunos de estos caminos son aparentemente muy claros en tanto que otros están envueltos en un oscuro velo de misterio.

El aspirante al Sendero o buscador espiritual se siente confundido ante tan heterogénea muestra, especialmente si carece de la necesaria y veraz información que le permita discernir entre lo verdadero y lo falso, entre lo ilusorio y lo real, y va de aquí para allá tratando de pescar, en tan profundo océano de conocimientos y prácticas, algo que lo satisfaga, y que la mayoría de las veces es incierto, a nivel físico, vital, emocional, mental o espiritual, convirtiéndose a menudo en un vagabundo metafísico, barco sin timonel ni rumbo fijo, o en una víctima de embaucadores oportunistas o de alguna mente alucinada que lo introduzca en un mundo de ilusión o de prácticas que pueden dañarlo externa o internamente.

El aspirante debe saber que sólo existen en el mundo siete Escuelas verdaderas cuyo conocimiento es iluminado por las Jerarquías Superiores y que estas Fraternidades no buscan incrementar sus filas mediante la oferta publicitaria, pues a ellas cada individuo llega cuando le corresponde y cuando está preparado, mediante un llamamiento de orden interno. Las enseñanzas que imparten son totalmente gratuitas y sus métodos, acordes con el nivel evolutorio del novicio. Las demás instituciones o grupos pueden ser clasificados entre los llamados no contactados y se dividen entre los que obran de buena fe y los que ocultan oscuros propósitos, siendo los primeros de estos los que son dirigidos por personas que buscan fines de elevación de la humanidad, ajustando sus enseñanzas a las de alguna Escuela o Maestro de tradición e incluyendo en estas algunos conocimientos y teorías de índole personal que pueden o no ser erradas, pero sin propósitos malévolos, aunque a veces sean prácticas que traen consecuencias no deseadas, debido a la carencia de la Luz suficiente que les permita saber qué métodos se ajustan o no a las distintas clases de individuos.

Las escuelas o grupos de propósitos oscuros se subdividen, a su vez, en dos clases: humanas y satánicas. La primera subdivisión incluye a todos aquellas dirigidos por individuos oportunistas o timadores, con poco o ningún conocimiento oculto real, y que sólo buscan obtener un provecho personal, ya sea de orden monetario, de reconocimiento, de poder etc., generalmente motivados por el egoísmo. La segunda clasificación corresponde a aquellos individuos cuya voluntad se encuentra al servicio de las fuerzas oscuras y sus fines son totalmente destructivos y macabros.

Las verdaderas Fraternidades, guiadas desde los planos espirituales, se clasifican en dos grupos: el de las que ofrecen métodos involutivos y el de las que ofrecen métodos evolutivos, siendo dirigidos cada uno de ellos a diferentes clases de personas, de acuerdo con su nivel de evolución. Para comprender claramente la razón de lo anterior y no dar lugar a malas interpretaciones se aclarará suficientemente a continuación lo que queremos significar con evolutivo e involutivo.

El Plan de desarrollo espiritual para la humanidad comprende dos etapas bien definidas: un camino de descenso a la materia, desde el seno mismo de la Divinidad en los mundos sutiles, llamado Involución, y un camino de ascenso o retorno hacia la misma Divinidad, denominado Evolución. Durante la Involución, las energías espirituales son dirigidas hacia adentro con el propósito de construir los vehículos humanos, llamados Cuerpo Físico, Vital, Astral y Mental, que permiten a la humanidad funcionar en distintos mundos del Sistema, conocerlos y aprender a manejar sus fuerzas. Durante la Evolución, las mismas energías son dirigidas hacia afuera con el propósito de perfeccionar los vehículos y convertir todas las potencialidades divinas latentes en facultades creadoras. Cada una de estas dos etapas requiere de eones de tiempo durante los cuales se siguen ciertos métodos apropiados para cada paso. En la actualidad una parte de la humanidad, los más avanzados, se encuentran en la etapa evolutiva y para ellos son los llamados métodos evolutivos de desarrollo, en tanto que otra gran porción de la masa humana se halla aún en el camino de descenso hacia la materia, terminando la construcción arquetípica de sus vehículos, y para ellos son los llamados métodos involutivos de desarrollo.

Las técnicas involutivas, que la gran mayoría de las veces incluyen ciertas prácticas de ejercicios de respiración, pronunciación de mantrams, visualización y trabajo sobre ciertos centros etéricos llamados chakras, posiciones y danzas especiales etc., no son adecuadas para los que están ya en la senda de ascenso y que en su gran mayoría están encarnados en occidente. Sus enseñanzas, por lo general, se remontan a tiempos de la época Atlante cuando fueron dadas a la humanidad que debía alcanzar la máxima materialidad para la conquista del Mundo Físico en su descenso desde los mundos espirituales. Ejemplos de estas son las tradiciones del Tantrismo y del Taoísmo, así como el Yoga Oriental. Los occidentales que retoman estas prácticas someten a sus cuerpos a superestimulación inadecuada que, a la postre, genera desórdenes físicos, emocionales y mentales, pues la vibración de sus vehículos ya no requiere de estos métodos sino de las nuevas técnicas dadas a los más avanzados en la actual época Aria por las Jerarquías Superiores que dirijen el destino de la humanidad.

El aspirante que está en etapa evolutiva debe informarse de la fuente de donde se originan los métodos que practica para que sean adecuados a su nivel de evolución. Además, debe estudiar con suficiente profundidad la extensa y compleja filosofía esotérica para no dejarse engañar por falsos guías, instructores y maestros que a título personal les inducen a ciertas prácticas peligrosas tales como el hipnotismo, el espiritismo, el llamado renacimiento y las pretendidas regresiones, así como ciertos rituales de cristales, velas y ceremonias mágicas, o pretendidas expansiones de conciencia a través de alcaloides y alucinógenos tales como la mezcalina del Peyote, la armalina del Yagé, la cocaína de la Coca, la heroína de la Amapola y otros componentes contenidos en otras plantas como la marihuana y los hongos alucinógenos. Tales métodos son propios de los individuos más rezagados de la evolución y causan efectos destructivos en los vehículos internos a los modernos occidentales. La mayoría de los aspirantes que caen en estas prácticas lo hacen porque no están lo suficientemente informados o porque realmente no están en una búsqueda sincera del Sendero sino que se hallan tras de algún método que pueda dar solución fácil a sus conflictos personales, motivados por su egoísmo y desconociendo por completo la Ley de Causa y Efecto, o porque, cediendo a su astuta naturaleza inferior, están a la cacería del fenomenalismo, que satisfaga su incredulidad y malsana curiosidad, del desarrollo de poderes síquicos, para satisfacer sus ansias ocultas de poder, o de métodos de evasión que les permitan el no tener que enfrentarse con su mundo interior, requisito necesario e indispensable para hollar el maravilloso Sendero de Perfección. Los métodos fáciles, pasivos y sin mucho esfuerzo sólo conducen a estados de ilusión. El aspirante debe recordar que únicamente el trabajo consciente y dinámico de transformación de su naturaleza inferior, que busca convertir sus vicios y debilidades en virtudes y elevadas cualidades a ser empleadas en el servicio a la humanidad, es la puerta de entrada verdadera al Sendero. Este Camino de Purificación donde es necesario eliminar la vanidad, la lujuria, la envidia, la pereza, la avaricia, la gula, la ira, los vicios y costumbres malsanas, es una vía muy difícil y que necesariamente debe generar un conflicto interior, hace un tanto complicada la admisión en el Sendero de la Iniciación. Esta realidad moderna concuerda con la enseñanza bíblica que dice: ”...porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición y muchos son los que entran por ella; porque estrecha es la puerta y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hallan.”

Si la búsqueda es sincera, hallará el aspirante, sin duda alguna, la puerta estrecha, pero si no lo es y tan sólo se persiguen vanos ideales, tal vez ya se encuentre en el ancho camino de su caída. Recuerde siempre el buscador que no existen caminos hacia la cima que sean fáciles y que los más cortos requieren de un mayor sacrificio. Sea nuestro ejemplo de servicio amoroso la vida del Divino Maestro Cristo-Jesús, quién se ofreció a sí mismo en el altar de la humanidad y ha alcanzado hasta la presente el más alto rango de evolución en nuestro planeta.

Busque el aspirante la puerta estrecha y alivie sus cargas densas a nivel físico, vital emocional y mental o de lo contrario no pasará por ella para ver el maravilloso Sendero de la Perfección.

*

viernes, 4 de mayo de 2018

El laberinto

Este 5 de mayo de 2018 se celebra el “Día Mundial del Laberinto” y nuestra Escuela de Filosofía Iniciática se ha sumado a esta conmemoración de la mejor forma posible: recorriendo laberintos.

El laberinto

El laberinto es un símbolo tradicional que representa la incursión paulatina en las profundidades del ser, el abandono de una periferia oscura (lo profano) y el ingreso a un espacio sagrado que no está exento obstáculos y que lleva inexorablemente a un centro luminoso que es también un eje (axis mundi), el punto de contacto entre lo de arriba y lo de abajo.
Ese punto central es también la cumbre, la unión de la tierra y el cielo o bien de los tres mundos, el de los hombres, el de los dioses y el inframundo, el lugar donde se resuelven todas las oposiciones y donde se logra la “coincidentia oppositorum”.
El laberinto representa un viaje y nosotros, al reconocernos como nobles viajeros, observamos en él un mapa del territorio que debemos recorrer. En cierta forma, todo laberinto nos muestra con claridad cartográfica ese proceso consciencial que está sucediendo, aquí y ahora, en nuestro interior.
El movimiento hacia el centro es concéntrico y el ejercicio de recorrer laberintos implica concentración. Por lo tanto, al recorrer laberintos necesitamos resistir a esa fuerza centífuga que nos arrastra a la periferia y al mismo tiempo focalizarnos, centrándonos en el momento presente y sintiendo con plenitud cada paso que damos.
“Si quieres la paz prepárate para la guerra” sentencia una vieja frase, la cual reinterpretada por la Filosofía Iniciática puede leerse de otra forma: “Si quieres la paz (interior) prepárate para la guerra (interior)”. Esto es fácilmente comprobable cuando recorremos el laberinto, especialmente cuando traspasamos el umbral. En ese momento, al intentar conectar con el símbolo, la mente entra en escena y comienza a parlotear, constituyéndose en el principal obstáculo de nuestra peregrinación al centro. En concordancia con esto, un antiguo maestro ordenaba a sus discípulos antes de meditar: “Cierren los ojos y prepárense para el combate”.
laberinto¿Acaso Teseo no tuvo que enfrentarse con el minotauro? ¿Acaso los grandes héroes no tuvieron que derrotar a los dragones? El círculo del laberinto marca un espacio sagrado, un espacio cerrado que nos recuerda al atanor alquímico donde algo tiene que morir para que -de sus cenizas- nazca “otra cosa” nueva y mejor.
Miles de personas han recorrido laberintos y nosotros, al participar en este año 2018 de este “Día Mundial del Laberinto”, entraremos en comunión con estos hombres y mujeres del pasado, en “común unión” con miles de nobles caminantes que saben con certeza que el único viaje que vale la pena es la vuelta a casa, el retorno a la Unidad.
¡Feliz día del Laberinto!
*

lunes, 23 de abril de 2018

Marie Corelli y sus historias ocultas


Marie Corelli y sus historias ocultas
Jessica Amanda Salmonson
Hubo un tiempo en que Marie Corelli era la autora más leída que había en Inglaterra. Las calumnias contra ella y su talento que poblaban los periódicos raramente disminuían las ventas: al revés, normalmente las elevaban, lo que acarreaba mayor castigo por parte de la prensa, también severa con su público por su «mal gusto». En mi opinión, sería necesario elogiar a todos estos lectores por no dejarse llevar por una prensa autocomplaciente y abandonar a una autora que no podía ser tan mala si había captado una atención tan generalizada.
Marie se dio cuenta rápidamente de la fuerza de las críticas, aunque del mismo modo supo sentirse alagada por sus seguidores. En realidad fueron muchos los que la quisieron: sus rasgos eran encantadores y admirables para los que estaban cerca de ella, sólo los periodistas, juzgándola desde la distancia, se dedicaban a calumniarla. Arthur H. Lawrence se reunió con Marie y Bertha en diversas ocasiones en 1898 mientras trabajaba en una entrevista para The Strand y tras estos encuentros la describió como «la dulzura personificada»; además dijo sentirse desarmado (impresionado?) por su «veracidad y sinceridad, su encanto personal y la auténtica gracia femenina de cada uno de sus movimientos».
Entre los que disfrutaron de su amistad, es importante mencionar a Sir Henry Irving, Lily Langtree, Ellen Terry, Sarah Bernhardt, Beerbohm Tree, Alice Meynall, George Meredith, Ella Wheeler Wilcox, Frank Harris, Robert Hichens, Alfred Noyes, Algernon Swinburne y a su compañero Theodore Watts; además estaban los hermanos A. C. Benson y R. H. ("Hugh") Benson, escritores empedernidos de historias de fantasmas. Gladstone, muy ansioso por comprobar por sus propios medios quién era la persona que «podía escribir con tanto coraje y estilo», se atrevió incluso a visitarla sin anunciarse previamente. De mismo modo, Lord Randolph Churchill fue uno de sus defensores, y Winston Churchill le envió una nota elogiando sus cualidades oratorias después de que ella rebatiera sus opiniones en el Club «White Friars». La Reina Victoria coleccionaba con gusto sus historias, al igual que Eduardo VII y la Reina Alexandra; también el Príncipe de Gales (posteriormente Gorge V) la admiraba y ella pudo presumir en muchas ocasiones de las invitaciones a cenar que él le dirigía, y cuantiosos miembros de familias reales de otros países dijeron sentirse interesados por su trabajo.
A pesar de sus virtudes, tenía la desafortunada habilidad de alejar incluso a algunos de los que más la valoraban: por ejemplo, a Hugh Benson que durante un tiempo acostumbraba pasar mucho tiempo en la Mansión Croft, a donde iba con algún amigo con quien divertirse en sus inmensos jardines de cinco acres. De lo que escribió sobre Marie, y a pesar de hacerlo muchos años después de ese tiempo, se destila claramente un gran odio acumulado. Benson había sido pastor Anglicano durante un tiempo, pero después se había convertido al Catolicismo, y parece ser que, al contrario de lo que decían algunos (que juzgaran a Marie «ampliamente tolerante con todos los credos»), ella había resultado ofensivamente anticatólica por lo que había despertado en él un gran rencor.
Esto se hacía especialmente notorio con aquellos que desde el primer momento la rechazaron: nunca se cuidó de ofrecerles nuevas oportunidades de acrecentar su desprecio. Consideró enemigos suyos, a parte de los críticos en general, aHall Caine que se auto-condenó mintiéndole, a Grant Allen que en The Spectator la llamó «mujer de talento deplorable que creyó ser un genio y fue aceptada por el público como tal porque dio a sus lugares comunes, sentimentalismos y prejuicios escenarios glamorosos»; a Jane Agate que la representó como combinación de «la imaginación de Poe, el estilo de Ouida y la mentalidad de una niñera», y también a Edmund Grosse que de modo rencoroso y despreciable se jactó bromeando a su costa. En estos casos había algo específico que despertaba la indignación de Marie, quien siempre se sentía como si hubiera tenido suficiente. De manera que para evitar confrontaciones eran los demás los que tenían que aplacar sus ánimos la mayoría de las veces. Su batalla con Hall Caine, por ejemplo, empezó antes incluso de que su carrera empezara a despegar: él fue el encargado de la primera lectura de su primera novela, A Romance of Two Worlds, antes de su publicación. La rechazó de plano. Cuado George Bentley (el editor) vio el juicio negativo, dudó de las perspectivas comerciales de la novela, y le devolvió a Marie el manuscrito. Después de esto, Caine se encontró con Marie por primera vez cuando ella había adquirido ya un gran prestigio, de forma que fingió haberla defendido ante Bentley. Si hubiera sido un poco más políticamente correcta o hubiera tenido una visión más estratégica, habría dejado pasar sus mentiras para ganar su apoyo aunque fuera tardío; en cambio le castigó de manera pública y privada anclando los cimientos de un duradero odio mutuo.
Marie era homosexual. Es necesario decirlo de manera rotunda y así suplir el estudio insuficiente que se ha hecho de la historia de gays y lesbianas, y el modo ampliamente generalizado en que biógrafos e historiadores del pasado han intentado sumergirla y negarla. Marie se confesó muchas veces androfóbica, diciendo sentir «un odio y disgusto tales hacia la parte masculina de nuestra especie, que si un hombre la tocaba, sólo por accidente, sentía un profundo malestar que duraba varios días». Una broma decía que el único hombre a quien habría sido capaz de amar habría sido Beethoven, y sólo porque «tenía la gran ventaja de estar muerto».
Por tanto, cuando la inspiración la levó a escribir el poema de amor «To a Vision» (A una visión), describió su objeto de deseo como un ser reservado que se acerca «en la oscuridad de la noche» con pasos gentiles trayendo besos ingenuos, fragancias florales y caricias, pero evitando cualquier alusión clara de género, excepto una alusión final al seno maternal. Un poema anterior incluido en el tejido de A Romance of Two Worlds habla de la amargura que produce el desdén majestuoso de su amada, concluyendo dramáticamente con «�Te amo!�Me atrevo a amarte!»
La destinataria de esas exclamaciones era Bertha Vyver, compañera de Marie desde su juventud que había atestiguado cada suceso y cada derrota en su carrera. Las dos convivieron desde 1878, cuando Ber tenía 24 años, y Marie era aún menor; por eso para Bertha, Marie fue siempre «la pequeñaja» o «mi pequeñaja», o más tarde «la autora más pequeñaja del mundo». A pesar de darse generalmente apoyo mutuo, Bertha siempre creyó que su pequeñita era un angelito con constante necesidad de afecto. Marie llamaba a Bertha «mamasita» en sus primeros años en Fern Dell, y también más tarde en Longridge Road, Kensington; luego siempre fue «mi querida Ber» o «queridísima Ber». El reverendo William Stuart Scott la describió como «un gran almohadón acolchado sobre el que Marie podía apoyar su cabeza». Scott, que conoció a ambas extremadamente bien, es el único que habla del tema francamente y sin lugar a críticas, diciendo que su amor estaba «seguramente en el mismo nivel que el de Damon y Pitias, o David y Jonathan».
En algunas ocasiones, Marie fue criticada por las opiniones extraordinariamente duras con las que respondía siempre que le preguntaban por qué no se había casado nunca; pero si se lee entre líneas se puede entrever en su actitud incisiva ante el matrimonio heterosexual estereotípico una defensa velada, incluso cierta sacralización, hacia su propia relación y estilo de vida. «El matrimonio no es la Iglesia, el ritual, la bendición de los clérigos ni la ratificación y aceptación de familiares y amigos. Nada más que el amor verdadero puede hacer del matrimonio una cosa absolutamente sagrada.», dijo.
Es una pena que Marie no se afiliara en ninguna medida al movimiento por los derechos de los homosexuales que tenía entre sus filas, entre otros, a la escritora de historias de fantasmas e intelectual Vernon Lee y, como teórico, a Edward Carpenter. Por el contrario, en un ensayo para (la revista) Lady's Realm enumeró las cosas que más odiaba y entre ellas incluyó a «Los «nuevos poetas» que se rizan el pelo con tenacillas» (aludiendo a los dandis, tan numerosos entre los años 90 del siglo XIX hasta la Primera Guerra Mundial, donde muchos de estos murieron heroicamente), y «las mujeres ciclistas, o en general de aspecto masculino», lo que en realidad puede significar simplemente que ella prefería mujeres dulces y maternales como Bertha. Por otro lado, es posible que se tratara sólo de una crítica absurda, o de una sincera defensa de una vivencia de la homosexualidad discreta y apropiada a los estándares sociales de género como la suya, y por eso juzgara altamente impropio que los chicos gays se moldearan el pelo en vez de perseguir un ideal de belleza atlética, y que del mismo modo juzgara que las jóvenes lesbianas intentaran moldear su cuerpo con ejercicio en vez de arreglarse el pelo.
Marie y «su querida Ber» compraron la Mason Croft, una destartalada mansión estilo Tudor, y la restauraron y devolvieron a la gloria. En la sala de música Marie hizo construir una chimenea con una gran roca sobre el manto en la que estaban grabadas de una manera muy elaborada las iniciales de Bertha Vyver y las suyas propias. La casa entera era una expresión pura de su amor, y si hubieran grabado sus iniciales dentro de un corazón en el tronco de un árbol de Kensington Park no habría sido una confesión más clara del orgullo que sentían por el amor que las unía. A pesar de todo, Eileen Bigland en Marie Corelli: The Woman and the Legend se obstina a decir que el amor de Marie y Bertha no era verdadero amor, sino simple pasión erótica; y sugiere una que el verdadero amor de Marie fue su hermano Eric. No existe ninguna fuente fiable que respalde estas afirmaciones, sólo una broma maliciosa que le dedicó Edmund Gosse a Marie, a quien odiaba profundamente por tener un ego tan grande como el suyo.
Sobre su obra no ha llegado hasta nuestros días ningún estudio serio y amplio que pueda servir de antídoto contra la gran cantidad de biografías escritas en tono condenatorio que hay en circulación. Cuando Marie escribía, la mayor parte de las veces a mano y desde la pequeña torre que daba al jardín, pretendía dejar para el futuro algo de una belleza genuina aunque espeluznante. Algunos críticos, especialmente Rebecca West y Leonard Woolf han defendido su trabajo por su propio valor: Henry Miller dijo que su trabajo era «extraordinario, cautivador», que la autora tenía «un tremendo coraje e imaginación,» clamó por una revaloración seria de su imaginativa destreza en la narración y dijo que «tenía un don para los retratos, las descripciones ambientales y las magníficas caracterizaciones, y una gran habilidad para mantener al lector siempre en suspenso. A pesar de que se acostumbra a hablar de ella con desprecio y sorna, personalmente encuentro su trabajo siempre fascinante y conmovedor».
En esos tiempos en que dominaban las creencias Teosóficas e incluso las personas de cierta educación y estatus social creían hasta lo más sorprendenteny los pueblos más pequeños necesitaban Sociedades de Investigación Psíquica o contaban con una capilla de la Iglesia Swedenborgian, las novelas oscuras de Marie no se adhirieron al gusto popular. Ella tenía sus propias ideas excéntricas y se atenía a ellas. Probablemente esto fue muy positivo porque nos permite tener acceso directo a sus fantasías sin que estas se vean contaminadas por quimeras religiosas y modas pasajeras comunes. Sus novelas son genuinamente excéntricas a pesar de estar dentro de un marco general de excentricidad. En aquellos días, gran cantidad de novelistas teosóficos pregonaban sus ideas pero ni media docena de ellos tuvo ese atractivo peculiar que tenía Marie. Después de Bulwer Lytton, ella fue la única de su clase que encandiló a algo semejante a una audiencia amplia en el sentido que tiene la expresión hoy en día.
Su estilo y filosofía eran decadentistas y complejos, aunque al mismo tiempo, en ciertos aspectos, en el último decadentismo las construcciones morales de libros estaban en oposición directa a la deconstrucción moral de «la década amarilla de los noventa» [the Yellow Nineties]. Usó como base las elevadas teorías reinantes sobre el alma (tan sentimentalmente caóticas como todas las historias de amor teosóficas) y les añadió ingredientes brutalmente cínicos y heréticos, poniendo todo esto dentro de un contexto de fe ocultista. Por otro lado intentó reformar la cultura cristiana con mucha audacia: sus versiones de historias bíblicas como la Crucifixión o Barrabás alarmaron a su editor, Mr Benltey de tal modo que rechazó los textos con la excusa de que temía su efecto en el ideario colectivo. En su derecho, Marie presentó el libro a otro editor, y es así como Barrabbas se convirtió en uno de sus mayores éxitos a nivel internacional, y el principio de la trilogía destinada a narrar la Historia de la Cristiandad y del Mal ajustándose a las creencias fantasmagóricas de Marie.
En The Sorrows of Satan, la primera secuela de Barrabbas hay un acercamiento místico subliminal a la glorificación de Satán, que es equiparado a un aventurero moderno incomprendido. The Sorrows rompió todos los récords de venta de la historia de Gran Bretaña, convirtiendo a la autora en la más vendida hasta ese momento; pero la historia disgustó a los críticos más de lo habitual, pues muchos creían que demostraba una excesiva simpatía por el demonio. The Master-Christian fue la guinda de la trilogía; su retrato del Niño Jesús como un pilluelo callejero, viajero en el tiempo y decepcionado del mundo Victoriano lo convirtió en un libro de mayor éxito, con la premisa que esto implicaba, humorístico sin perder el halo de misterio que los lectores contemporáneos de The Sorrows of Satan sin duda buscaban.
En cualquier caso, la extravagancia y entusiasmo de sus obras hicieron de ella una escritora absolutamente original, con la misma fama que Vathek otorgó a William Beckford. Su novela más extraña y más barroca, Ardath fue descrita como «un sueño magnífico» por George Bentley, y constituyó una de las fuentes de inspiración más importantes para crear el mundo imaginario de las viñetas de Lord Dunsany. El héroe, enamorado de un ángel celestial pero indigno de unión con ella decide viajar 7.000 años atrás en el tiempo a un mundo absolutamente fantástico, sometiéndose a varias metamorfosis en el camino. El libro fue comparado inmediatamente con Vathek, la piedra Roseta de la fantasía arabesca. La misma autora prefería Ardath a muchos otros de sus libros, aunque era consciente de que no había tenido un gran éxito en ventas; por su parte, Mr. Bentley opinó que estaba por encima de las capacidades del gran público.
Un poco menos barroca es su primera novela A Romance of Two Worlds para la que Ardath sirve como secuela, y que incluye rasgos de ensueño mágico, hipnotismo, y varios mundos mentales creados por el opio. La heroína, una mujer hecha pedazos y cansada de la vida es rejuvenecida por medios eléctricos por el maestro caldeo Heliobas, y decide emprender una viaje en busca del significado de la vida que acaba convirtiéndose en un viaje cósmico en el que asume la forma de una proyección astral y es guiada por un ángel. Viaja de este modo a un Saturno Utópico, a un Júpiter extrañísimo desde el punto de vista tecnológico y al centro del universo, lugar de la creación, donde reside Dios en forma de electricidad. Por la forma en que combina un punto de vista científico tan particular con cierto espiritualismo fue una de las novelas más influyentes de este período, sólo superada por She, de H. Rider Haggard.
The Soul of Lilith completa la «trilogía de Heliobas», que incluye también las dos novelas recientemente vistas. Es una buena reelaboración del tema de Fausto, al que se añaden ciertos elementos de Pigmalión (si no de Frankenstein): un hechicero liga el alma de una chica a su cuerpo cuando ésta está a punto de morir, y así crea un ser del que no puede evitar enamorarse a pesar de los reiterados avisos y prohibiciones del sabio Heliobas.
Corelli se ganó así el sobrenombre de «la Haggard femenina», y es probable que muchos de sus lectores, especialmente las mujeres jóvenes, buscasen en sus novelas el mismo tipo de emoción que muchos chicos obtenían de Las minas del Rey Salomón. Además es una coincidencia interesante que Rider Haggard, Rudyard Kipling, Arthur T. Quiller-Couch, Arthur Conan Doyle y la misma Marie vivieran sus primeros gran éxitos en el aniversario de la Reina Victoria (1887) o en fechas próximas, y fueran en su mayoría autores de una fantasía tendente a la uniformidad. Por otro lado, Marie admiraba el trabajo de Haggard de un modo especial, e incorporó en su obra el tema favorito de él, el de «La raza perdida»; en una de sus últimas novelas, The Secret Power, presenta una ciudad oculta poblada por inmortales que la intrépida protagonista descubre en el desierto, en Egipto. Por otro lado, algunos pasajes de Ziska recrean algunas de las historias de Allan Quatermain y «Ella». Además, Marie le escribía a menudo a Rider y le pedía que la visitara algún día en la Mansión Croft. �l por su parte, cuando leyó Ardath, le dijo que creía que »su talento e imaginación eran realmente poco comunes».
El resto de su trabajo es variable en cuanto a su interés. Su primer editor, Mr. Bentley comparó Vendetta!, su segunda novela, con el trabajo de Bulwer Lytton (el más importante de los autores oscuros de la época Victoriana). George Augustus Sala la elogió por la fuerza narrativa y el goticismo brutal con que retrataba un entierro prematuro en la Nápoles atacada por el cólera de 1884, que habría de ser un campo de cultivo para una terrible ansia de venganza. Wormwood, la siguiente, se acerca más a lo gótico que a lo sobrenatural, y está salpicada de visiones alucinadas efecto del uso de drogas. Perteneciendo a la época de acercamiento de Marie al movimiento a favor de la templanza, criticaba los círculos bohemios de París por su consumo de absenta (N.deT: bebida alcohólica muy en voga). Su publicación animó a los líderes del movimiento de la templanza, y contribuyó a que se promulgaran leyes particularmente rígidas contra el consumo de alcohol, especialmente en Suiza.
Una de sus mejores historias fantásticas es «Ziska», una elegante narración donde se dan cabida elementos de horror erótico, transmigración de almas, reencarnación de espíritus provenientes del Antiguo Egipto, y un impresionante clímax que tiene lugar en una cámara secreta en el subsuelo de una de las pirámides. Con The Young Diana desarrolló el tema de la Eterna Juventud. Se trata de una extraña aventura pseudo-científica, protagonizada por una clásica femme fatale, donde reelaboró el tema de Frankentein, en que los esfuerzos por regenerar la juventud acaban en inmortalidad monstruosa y privada de humanidad. El lado negativo fue que era estilísticamente peor en términos comparativos que el resto de su producción. The Life Everlasting incluye también el tema de la inmortalidad, y está llena de visiones y reencarnaciones monstruosas. Marie la concibió como continuación de A Romance of Two Worlds y en ella extendió sus teorías sobre la electricidad del Radio y la radioactividad: a menudo introducía elementos de ciencia ficción en sus historias (lo hizo de modo notable en A Romance of Two WorldsYoung Diana y The Secret Power); de hecho, se hizo proverbial que, del mismo modo que se dice que Julio Verne predijo invenciones futuras, para muchos A Romance of Two Worlds predijo la telegrafía sin cables y los rayos X. Por eso, y como constatación última de sus virtudes proféticas, en los primeros años de la era de la televisión (Marie estaba ya muerta pero aún muy presente en la memoria colectiva), «la tele» era conocida en Cockney como «la Marie».
Las líneas narrativas de sus novelas son en general bastante complicadas, y a veces requiere tiempo y esfuerzo desenredarlas; en cambio, en algunas de sus obras breves hace un esfuerzo considerable por restringir al máximo los elementos. Por ejemplo, "The Lady with the Carnations", la mejor de las historias breves incluidas en Cameos, es una gran historia de fantasmas en la que consigue dejar de lado sus habituales excesos estilísticos. De sus escritos fantásticos y heréticamente religiosos, "The Devil's Motor" (que Brian Stableford definió como «fervientemente excéntrico») aún hoy es capaz de emocionar al lector. Originalmente formaba parte de A Christmas Greeting una colección elegantemente encuadernada, pero bastante pobre, de poemas, ensayos, historias a incluso una canción. Años después de su primera publicación, "The Devil's Motor" fue reeditado como un delgado libro-regalo de 45 páginas, ilustrado de un modo muy llamativo. Se editaron unas 5.000 copias, hoy en día muy difíciles de encontrar. También importante, dentro de las historias fantásticas de A Christmas Greeting es "The Ghost in the Sedan-Chair", una ligera y festiva historia de fantasmas navideña.
Al igual que "The Devil's Motor", The Strange Visitation of Josiah McNasonfue editado como pequeño libro-regalo ilustrado, publicado en 1904 como suplemento de «The Strand Magazine». Se trata de una historia muy imaginativa, si se deja de lado sus evidentes similitudes con la obra de Dickens («Cuento de Navidad»). Una recopilación sucesiva, Delicia and Other Stories incluía una reedición de "The Ghost in the Sedan-Chair", a la que se añadía una nueva obra alegórica, "The Despised Angel.", tras esta, su última colección fue The Love of Long Ago que contiene entre otras historias sobrenaturales, uno de sus mejores cuentos, "The Sculpture's Angel» que, con su protagonista (un escultor místico) y su atmósfera, retrato de la decadencia de la elegancia bohemia, es un excelente ejemplo de la extravagante novela decadentista, tanto en estilo como en temáticas; funciona además prácticamente como coda de A Romance of Two Worlds ya que en ésta parece un pintor místico.

La ilustración de Marie en su góndola es un detalle de una postal que se distribuía sin su permiso a los turistas que pasaban por la mansión Croft.
Marie Corelli murió el 21 de abril de 1924. Antes de morir presintió que el final estaba cerca, y tuvo tiempo de mandar a la enfermera que cuidaba de ella a buscar a Bertha, pero era tarde y la enfermera, que no creyó que Marie estuviera tan cerca del final, no quiso despertarla. Bertha dijo: «Marie no puedo tener consuelo. Pasó toda la noche sentada en su silla, implorando con lágrimas en los ojos que fueran a buscarme, pero la enfermera, sin entender lo profunda que era nuestra relación, no quiso hacerle caso. La mañana siguiente se fue sin haber podido verme o sentir el tacto de mi mano por última vez.»
Bertha murió algún tiempo después, en 1942, y fue enterrada al lado de «su pequeñaja» Marie Corelli, en el cementerio de Stratford en la Evesham Road. La Mansión Croft fue finalmente vendida por falta de fondos a pesar de los heroicos esfuerzos de Bertha por preservar el «santuario» como Marie habría querido. Anticuarios avariciosos y admiradores sinceros (que querían conseguir y conservar algún recuerdo de la autora) protagonizaron una subasta masiva de sus propiedades: la carreta tirada por un pony, que había sido particularmente amada por Marie, y que ésta había conducido a menudo por la ciudad, fue a parar a manos de una compañía de teatro que la utilizó para escenificar una pantomima en Londres; y su góndola, «el Sueño» se vendió por 57 guineas.
Viendo que muchas de las novelas de Corelli se seguían publicando en ediciones modernas, Henry Miller predijo que habría un verdadero redescubrimiento de dicha obra: «Si se releen sus obras, es muy probable que la autora sea condenada y demonizada más descarnadamente si cabe de lo que lo fue en vida. La obra de Marie Corelli sólo puede generar dos reacciones: total adición u odio acérrimo». Lo único que me atrevo a opinar sobre el tema es que cualquier librería o colección seria de literatura sobrenatural debe incluir, como mínimo Romance of Two Worlds, Ardath, The Soul of Lilith, The Sorrows of Satan, Ziska y sus cuentos cortos. Todo ello, visto en conjunto representa de modo suficiente su mejor trabajo.

Materiales relacionados



domingo, 24 de diciembre de 2017

Feliz Navidad


 ¡¡¡¡Feliz Navidad !!!

Dios nos bendiga.

Fraternalmente, Edgardo Ceol

 «Si Cristo naciera mil veces en Belén y no en ti, permanecerías eternamente perdido»
 Angelus Silesius


*

jueves, 14 de diciembre de 2017

Simbolismo del pesebre navideño (I)

pesebre
Simbolismo del pesebre navideño (I)
El primero en montar un pesebre navideño o Belén fue San Francisco de Asís en la nochebuena de 1223, en una cueva cercana a la ermita de Greccio. La costumbre se difundió rápidamente por Italia y luego por toda Europa, conservándose los mismos elementos simbólicos, algunos basados en los evangelios canónicos y otros tomados directamente de los apócrifos.
La caverna
Aunque en los evangelios canónicos no haya referencias directas a esto, en los evangelios apócrifos se dice que el alumbramiento de Cristo aconteció en una caverna, gruta o cueva:
“Y José encontró allí mismo una gruta, e hizo entrar en ella a Ma­ría. Y, dejando a sus hijos cerca de ésta, fue en busca de una partera al país de Bethlehem”. (Protoevangelio de Santiago, XVIII, 1)
“Dichas estas palabras, el ángel hizo parar al asno, por cuanto se acercaba el instante del alumbramiento, y dijo a María que se apea­se, y que entrase en una gruta subterránea en la que no había luz alguna, porque la claridad del día no penetraba nunca allí. Pero, al entrar María, toda la gruta se iluminó y resplandeció, como si el sol la hubiera invadido”. (Evangelio de pseudo-Mateo, XIII, 2) (1)
Que el nacimiento de Jesucristo se ubique en una caverna y no en un establo o posada (2) puede parecer irrelevante y anecdótico, pero desde un punto de vista iniciático es muy significativo.
nacimiento de cristo
La caverna simboliza el útero maternal del cual emerge todo nuevo inicia­do y la natividad es el primer hito de la vida del Cristo considerada como un proceso espiritual que se repite en cada uno de nosotros. En los rituales mistéricos de la antigüedad, los iniciados eran considerados “recién nacidos” o “renacidos en la eternidad” (“renatus in aeternum”), y en ocasiones se les trataba como tal, exactamente como señala James Frazeren referencia a los Misterios de Atis: “Durante algún tiempo después de su renacimiento, [al nuevo iniciado] se le mantenía a dieta de leche como a un recién nacido” (3).
Esta “nueva inocencia” o “regreso a la niñez” es una nueva forma de contemplar el mundo y nos recuerda las palabras de Jesucristo en Mateo 18:3: “De cierto os digo, que si no os convirtiereis, y fuereis como niños, no entraréis en el Reino de los cielos”.
En la tradición masónica, la primera estación del proceso de Iniciación se desarrolla dentro de una caverna (la cámara de reflexión) donde el candidato es invitado a “visitar el interior de la Tierra” (VITRIOL) y donde debe morir para “renacer” como un ser humano nuevo y mejor. En vinculación con esto, el templo masónico suele ser comparado con el cuerpo de la Gran Madre, donde las dos columnas (Jachin y Boaz) representan las piernas por donde debe emerger y “re-nacer” el Iniciado.
Sobre todo esto, Annie Besant revela que “en la primera gran Iniciación el Cristo nace en el discípulo. (…) Esto es el “Segundo Nacimiento”, por el cual se regocijan las huestes celestiales, pues él ha nacido en “el reino de los cielos”, como un “pequeñuelo”, como “un niño”, nombres siempre atribui­dos a los nuevos iniciados”. (4)
caverna y montañaDesde una perspectiva simbólica, se señala que la caverna es el corazón de la montaña, representándose con un triángulo dentro de otro triángulo, relacionando estos dos símbolos complementarios donde la mon­taña siempre representa al “axis mundi” (eje del mundo o centro espiritual) mientras que la caverna es la faceta esotérica (no evidente) de esa elevación.
También se puede es­tablecer una relación entre la caverna y el laberinto, y sobre esto dice René Guénon: “Es muy evi­dente que, si la caver­na es el lugar en que se cumple la iniciación misma, el laberinto, lu­gar de las pruebas previas, no puede ser sino el camino que conduce a ella, a la vez que el obstáculo que veda el acercamiento a los pro­fanos “no cualificados”.(5)
De acuerdo a los evangelios apócrifos la caverna no estaba oscura sino iluminada con  una “luz demasiado viva” (6). So­bre este punto, Guénon señala que “muy lejos de constituir un lu­gar tenebroso, la caverna iniciática está iluminada interiormente, de modo que, al contrario, la oscuridad reina fuera de ella, pues el mundo profano se asimila naturalmente a las “tinieblas exteriores” y el “segundo nacimiento” es a la vez una “iluminación”. (7)

Cristo en nuestro corazón

Desde una perspectiva iniciática, el nacimiento de Jesucristo no es un hecho histórico ocurrido hace más de 2.000 años sino un hecho mítico que puede ser reproducido aquí y ahora por cada uno de nosotros. Recordemos siempre que para los profanos la palabra “mito” quiere decir “mentira”, mientras que para los iniciados “mito” es una verdad trascendente.
Y el mito de Cristo supera con creces al Jesús histórico, pues supone una experiencia espiritual en tiempo presente. Raimon Panikkar, al analizar esto, concluye que “la historia no es la única dimensión de lo real y que la realidad de Cristo no se agota, por lo tanto con la historicidad de Jesús” (8) porque “Cristo es el símbolo de la plenitud del hombre” (9), el Iniciado Perfecto, el símbolo más poderoso de la Tradición Iniciática Occidental, por lo cual toda su vida debe ser contemplada como un “drama místico” con héroes y villanos que conviven en nuestro interior. La importancia de Judas, Herodes, Pedro, María, Tomás, Juan y los demás personajes evangélicos no radica en su verosimilitud histórica sino en su presencia viva dentro de cada uno de nosotros.
De esta manera, la vida de Jesucristo no es otra cosa que un mapa donde se marca claramente el camino discipular y donde van apareciendo personajes, pruebas y desafíos relacionadas a necesidades anímicas, destacándose en esta maravillosa historia cinco episodios magistrales que representan las cinco iniciaciones del Alma:
* El nacimiento en la gruta (Tierra)
* El bautismo en el río (Agua)
* El ascenso al monte (Aire)
* La crucifixión INRI (Fuego)
* La ascensión (Éter)
La Imitación de Cristo
La Imitación de Cristo
Desde esta perspectiva, tal como afirmó Javier Melloni“Lo que identificamos en Jesús está llamado a ser vivido por cada ser humano”.(10) Esta identificación con un modelo divino (en este caso el Cristo) a veces es llamada “imi­tación”, pero ésta no consiste en convertirnos en meros repetidores sino en la conformación de nuestra vida en función de un arquetipo sagrado.
Mircea Eliade habló largamente sobre esta “imitación” y decía que “por la reactualización de sus mitos, el hombre religioso se esfuerza por aproximarse a los dioses y por participar en el Ser; la imitación de modelos ejemplares divinos expresa a la vez su deseo de santidad y su nostalgia ontológica”. (11) Siendo así, “la experiencia religiosa del cristiano se apoya en la imitación de Cristo como modelo ejemplar, en la repetición litúrgica de la vida, de la muerte y de la resurrección del Señor y en la contem­poraneidad del cristiano con el illud tempus que se abre con la Na­tividad en Belén y se acaba provisionalmente con la Ascensión”. (12)
Por lo tanto, el nacimiento no debe ser “conmemorado” superficialmente sino vivenciarse en lo profundo y, para esto, es necesario que el Cristo nazca en el pesebre de nuestro corazón, como bien señaló hace siglos Ángelus Silesius“Aunque Cristo nazca mil veces en Belén y no dentro de ti, tu alma estará perdida”. (13)
*

jueves, 23 de noviembre de 2017

Día de Acción de Gracias

DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS


Rubén Cedeño.

El “Día de Acción de Gracias” se celebra todos los cuartos jueves de Noviembre de cada año con la finalidad de darle Gracias a Dios, a la vida y a los seres humanos por los bienes recibidos durante el año que está a punto de concluir. Es el día que comienzan las siete semanas de festividades Navideñas. Es el día en que Sanat Kumara fundo la ciudad de Shamballa en el hoy desierto de Gobi. 

El Maestro Saint Germain como Cristóbal Colon abrió para las “corrientes de vida” encarnadas en Europa en el siglo XV el camino de ser pioneros en la tierra donde surgiría la Edad Dorada, La Nueva Era y convertirse en los “Padres de la Raza del Yo Soy”. “AMERICA” es un anagrama que esconde dentro de sus letras “I AM RACE”. Que en ingles quiere decir “Raza del Yo Soy”. 

Desde 1492 América se comenzó a poblar por las islas del Mar de las Antillas, en el lugar donde existe la energía de la “Triangulación Violeta del Caribe” entre Santo Domingo, Cuba y Venezuela, con las radiaciones del Arcángel Zadkiel, La Madre Mercedes y el Maestro Saint Germain. La alta radiación de los Templos Etéricos existentes en la costa este de los Estados Unidos como el del Amor de Lady Nada atrajeron colonos Ingleses a donde hoy en día se encuentra la ciudad de Plymouth en el estado de Massachussets. Los europeos que llegaban habían sido escogidos por el Maestro Saint Germain, para aportar la simiente de la Nueva Raza del “Yo Soy” que legarían al mundo una nueva manera de ser espirituales y es lo que aporta la Metafísica. 

Así como el propio Maestro Saint Germain condujo las fragatas españolas hacia el Caribe, igualmente llevo el rumbo del barco Mayflower pleno de peregrinos ingleses devotos y agradecidos hacia las costas de “Plymouth Rock” en Norte América, y desembarcaron en 1620 en el lugar donde se celebraría el primer “Día de Acción de Gracias”. El sitio donde pisaron tierra estos peregrinos en “Plymouth Rock” hay una radiación muy fuerte de la Jerarquía Espiritual de Shamballa y existe una construcción en forma de altar sin religión, a orillas del mar, donde uno puede contemplar una piedra donde por primera vez los Europeos pisaron tierra en los Estados Unidos de Norte América. Los “Pilgrim Fathers” o “Padres Peregrinos” eran cuarenta y uno, cifra que suma cinco, que es el número de la libertad. Antes de bajarse del barco, el Maestro Saint Germain les inspiro hacer el “Pacto del Mayflower” donde se declaraban ¡LIBRES!, ajenos a cualquier gobierno establecido. 

Los colonos que arribaban a esta “Nueva Tierra” no sabían a donde llegaban, ni como les iba a ir. Estos seres benditos por Dios, después de un año, se dieron cuenta que los indios pobladores de la zona no los mataron y pudieron congeniar con ellos, que sembraron y pudieron cosechar frutos, comer y no morirse de hambre. Luego que habían pasado los calores de su primer verano y antes de que arreciaran las nieves del invierno, decidieron humildemente poner rodilla en tierra y darle gracias Dios por las bendiciones que habían recibido en el continente del “Yo Soy”. Así surgió el primer “Día de Acción de Gracias”. Junto a ellos estuvo un indio bellísimo llamado Massasoit. En Plymouth se puede ver un hermoso cuadro al óleo rememorando este primer “Día de Acción de Gracias”. 

El “Día de Acción de Gracias” no es un invento ni costumbre de los estadounidenses, fue una inspiración del Maestro Saint Germain puesta en la mente de los europeos que El había traído a América y este “pensamiento simiente” lo recibió para manifestarse por primera vez la mente del Gobernador de Plymouth Rock llamado William Bradford. Esto se pudo precipitar gracias a que Plymouth está bajo la radiación del Templo del Amor Divino de Lady Nada que estuvo tangible en la época Atlante en New Bedford a pocos pasos de allí. 

Se reunieron los colonos en una mesa presidida por William Bradford y pusieron los alimentos que durante el año habían cosechado y comieron pastel de calabazas o auyama ya que para esa fecha se cosecha. Hasta hoy en día no se sabe si comieron pavo. Esto lo digo porque se suele comer pavo ese día y no está justificado. Es cruel e injustificado que ese día el “Alma Grupal de los Pavos” tenga que ser sacrificada con la matanza de tantos miembros de su especie. Así que en las celebraciones del Día de Acción de Gracias de la Nueva Era se sustituirá el comer pavo, ingiriendo pastel de calabazas. 

Primer día de Acción de Gracias 

El propio Presidente Lincoln discípulo del Maestro Saint Germain, quien luego encarno como su mensajera en la Señora Ballard, en 1863 declaro el “Día de Acción de Gracias” como fiesta, y en 1941 el Congreso de los Estados Unidos lo declaro día oficial y por eso hasta el día de hoy se sigue celebrando. Poco a poco todos los países del mundo se irán incorporando a la celebración del “Día de Acción de Gracias”. 


Es importante reunirse en el día de Acción de Gracias, sean Americanos, Europeos o de cualquier continente para agradecerle a Dios y a la vida en general los beneficio recibidos durante el año que termina. Si queremos gozar de los dones de DIOS, constantemente, vivámosle agradecidos de todo lo que nos da y digamos constantemente “GRACIAS PADRE”. 

Lo usual el “Día de Acción de Gracias” es reunirse, donde cada asistente habrá de llevar algo de comer. Poner los alimentos en una mesa preparada para esto, sentarse y dar una explicación de la importancia de dar gracias, leer esta instrucción. Escuchar la Llave Tonal del Día de Acción de gracias que es un Himno tradicional llamado “PRAYER OF THANKSGIVING”, que se puede conseguir en cualquier libro de himnos y que el “MORMON TABERNACLE CHOIR” lo tiene grabado en disco llamado “The great Thanksgiving”. Luego de esto bendecir los alimentos ofrecérselos a DIOS, e ingerirlos como una comunión, pero no en actitud circunspecta sino gozosa. Esto traerá prosperidad para los grupos, familias, empresas, ciudades y países durante todos los años siguientes y la totalidad de la Vida. 

En las celebraciones del Día de Acción de Gracias de la Nueva Era se sustituirá el comer pavo, ingiriendo pastel de calabazas. 

Tomado del libro Gracias Padre de Rubén Cedeño. 


*

viernes, 29 de septiembre de 2017

“El tratado de la piedra filosofal” de Lambspring

“El tratado de la piedra filosofal” de Lambspring

Imágenes y presentación de una copia manuscrita de 1607 del libro de emblemas alquímico de Lambspring, “De lapide philosophico”, que se halla en la Universitätsbibliothek Salzburg.

[Texto de presentación al final de las imágenes]



Figura primera: Observad bien y comprended verdaderamente que dos peces nadan en nuestro mar. El mar es el cuerpo, los dos peces son el espíritu y el alma.


Figura segunda: Ten cuidado, hijo mío, de pronto tropezarás con la feroz bestia negra del bosque. La putrefacción.


Figura tercera: Escucha con terror que en el bosque se ocultan un ciervo y un unicornio. En el cuerpo están el alma y el espíritu.


Figura cuarta: Bien puede ser un gran milagro que estos dos leones se hagan uno sólo. El espíritu y el alma conjuntos, han de ser llevados a su cuerpo.


Figura quinta: Un lobo y un perro se hallan en una casa, y, no obstante, de ambos sólo quedará uno. La mortificación y la albificación, imbibición del cuerpo conjunto al alma y al espíritu.


Figura sexta: Es con certeza un gran milagro y una extraña artimaña que en un dragón venenoso esté la medicina suprema. El mercurio, convenientemente y alquímicamente precipitado o sublimado, disuelto en su propia agua y coagulado inmediatamente.



Figura séptima: En el bosque dos pájaros cantan, pero comprendemos que los dos sólo son uno. El mercurio después de ser sublimado a menudo, por fin es fijado, de modo que ya no puede huir ni volatilizarse por la fuerza del fuego. Esta sublimación debe reiterarse tantas veces como sea necesario hasta que esté fijado.




Figura octava: Aquí hay dos pájaros grandes y fuertes, el cuerpo y el espíritu. Una devora al otro y es necesario que así lo hagan. De nuevo, el cuerpo será colocado en el estiércol de caballo o en el baño para ser digerido por su aire propagado o por el espíritu separado previamente del cuerpo. El cuerpo se vuelve blanco por el trabajo, verdaderamente el espíritu se vuelve rojo por el arte. La obra tiende a la perfección de su naturaleza y así es preparada la piedra de los filósofos.



Figura novena: El Señor del bosque ha recibido su imperio y se ha elevado desde lo más bajo hasta lo más alto. Si la fortuna vuela, de retórico serás hecho cónsul, si vuela otra vez, de cónsul serás hecho retórico. Comprende la aparición del primer grado de la tintura.


Figura décima: La salamandra sabe vivir en el fuego, además éste le da su mejor color. Reiteración, crecimiento y mejoramiento de la tintura o piedra de los filósofos: por ello debería entenderse. Aumento.


Figura undécima: Padre, hijo y guía se toman de las manos. Comprendemos aquí el cuerpo, el espíritu y el alma.



Figura duodécima: La alta montaña de las Indias está situada en el vaso de los sabios, en ella vuelan el hijo y su guía, el espíritu y su alma.




Figura decimotercera: El padre, en su amor, va a tragarse al hijo: del alma y del espíritu se abreva todo el cuerpo.



Figura decimocuarta: Aquí el padre está recubierto de un fuerte sudor del cual destila la verdadera tintura.


Figura decimoquinta: Ahora, el padre, el hijo y el guía están reunidos. Juntos permanecen eternamente.

Presentación


La primera edición de este texto que se conoce es la publicada en 1599 por Nicolas Bernaud y recogida en su Triga chemica: de lapide philosophico tractatus tres…, Leiden, 1599. Allí el tratado aparece sin ilustraciones. En 1602 vuelve a imprimirse formando parte del tercer volumen del Theatrum Chimicum y más tarde, en 1677, aparece en el Museum Hermeticum reformatum et amplificatum. Las imágenes que reproducimos proceden de un curioso manuscrito de 1607 que se halla en la Biblioteca de la Universidad de Salzburgo. Se trata de una traducción del alemán al latín atribuida al mismo Nicolas Bernaud.

Respecto al autor del tratado, Lamspring, que se hacía llamar Nobilis Germani Philosophi, es decir “Noble filósofo germánico”, no se sabe prácticamente nada, pero su obra De lapide philosophico es notable tanto por la belleza de sus emblemas como por su texto. Aquí hemos reproducido solamente las leyendas que acompañan los emblemas, el texto completo fue publicado en español por ediciones Obelisco en 1987. Respecto a la piedra filosofal que da título al tratado, su autor dice lo siguiente.

“No existe en la tierra medicina más alta que su sangre, en el mundo no la hay mejor, ninguna enfermedad se le resiste, sana los cuerpos de los metales, los animales y los hombres. De allí procede la inteligencia de los sabios y de que han recibido de Dios el don celeste, que se llama Piedra de los sabios, donde residen toda virtud y todo poder”.


*