jueves, 14 de diciembre de 2017

Simbolismo del pesebre navideño (I)

pesebre
Simbolismo del pesebre navideño (I)
El primero en montar un pesebre navideño o Belén fue San Francisco de Asís en la nochebuena de 1223, en una cueva cercana a la ermita de Greccio. La costumbre se difundió rápidamente por Italia y luego por toda Europa, conservándose los mismos elementos simbólicos, algunos basados en los evangelios canónicos y otros tomados directamente de los apócrifos.
La caverna
Aunque en los evangelios canónicos no haya referencias directas a esto, en los evangelios apócrifos se dice que el alumbramiento de Cristo aconteció en una caverna, gruta o cueva:
“Y José encontró allí mismo una gruta, e hizo entrar en ella a Ma­ría. Y, dejando a sus hijos cerca de ésta, fue en busca de una partera al país de Bethlehem”. (Protoevangelio de Santiago, XVIII, 1)
“Dichas estas palabras, el ángel hizo parar al asno, por cuanto se acercaba el instante del alumbramiento, y dijo a María que se apea­se, y que entrase en una gruta subterránea en la que no había luz alguna, porque la claridad del día no penetraba nunca allí. Pero, al entrar María, toda la gruta se iluminó y resplandeció, como si el sol la hubiera invadido”. (Evangelio de pseudo-Mateo, XIII, 2) (1)
Que el nacimiento de Jesucristo se ubique en una caverna y no en un establo o posada (2) puede parecer irrelevante y anecdótico, pero desde un punto de vista iniciático es muy significativo.
nacimiento de cristo
La caverna simboliza el útero maternal del cual emerge todo nuevo inicia­do y la natividad es el primer hito de la vida del Cristo considerada como un proceso espiritual que se repite en cada uno de nosotros. En los rituales mistéricos de la antigüedad, los iniciados eran considerados “recién nacidos” o “renacidos en la eternidad” (“renatus in aeternum”), y en ocasiones se les trataba como tal, exactamente como señala James Frazeren referencia a los Misterios de Atis: “Durante algún tiempo después de su renacimiento, [al nuevo iniciado] se le mantenía a dieta de leche como a un recién nacido” (3).
Esta “nueva inocencia” o “regreso a la niñez” es una nueva forma de contemplar el mundo y nos recuerda las palabras de Jesucristo en Mateo 18:3: “De cierto os digo, que si no os convirtiereis, y fuereis como niños, no entraréis en el Reino de los cielos”.
En la tradición masónica, la primera estación del proceso de Iniciación se desarrolla dentro de una caverna (la cámara de reflexión) donde el candidato es invitado a “visitar el interior de la Tierra” (VITRIOL) y donde debe morir para “renacer” como un ser humano nuevo y mejor. En vinculación con esto, el templo masónico suele ser comparado con el cuerpo de la Gran Madre, donde las dos columnas (Jachin y Boaz) representan las piernas por donde debe emerger y “re-nacer” el Iniciado.
Sobre todo esto, Annie Besant revela que “en la primera gran Iniciación el Cristo nace en el discípulo. (…) Esto es el “Segundo Nacimiento”, por el cual se regocijan las huestes celestiales, pues él ha nacido en “el reino de los cielos”, como un “pequeñuelo”, como “un niño”, nombres siempre atribui­dos a los nuevos iniciados”. (4)
caverna y montañaDesde una perspectiva simbólica, se señala que la caverna es el corazón de la montaña, representándose con un triángulo dentro de otro triángulo, relacionando estos dos símbolos complementarios donde la mon­taña siempre representa al “axis mundi” (eje del mundo o centro espiritual) mientras que la caverna es la faceta esotérica (no evidente) de esa elevación.
También se puede es­tablecer una relación entre la caverna y el laberinto, y sobre esto dice René Guénon: “Es muy evi­dente que, si la caver­na es el lugar en que se cumple la iniciación misma, el laberinto, lu­gar de las pruebas previas, no puede ser sino el camino que conduce a ella, a la vez que el obstáculo que veda el acercamiento a los pro­fanos “no cualificados”.(5)
De acuerdo a los evangelios apócrifos la caverna no estaba oscura sino iluminada con  una “luz demasiado viva” (6). So­bre este punto, Guénon señala que “muy lejos de constituir un lu­gar tenebroso, la caverna iniciática está iluminada interiormente, de modo que, al contrario, la oscuridad reina fuera de ella, pues el mundo profano se asimila naturalmente a las “tinieblas exteriores” y el “segundo nacimiento” es a la vez una “iluminación”. (7)

Cristo en nuestro corazón

Desde una perspectiva iniciática, el nacimiento de Jesucristo no es un hecho histórico ocurrido hace más de 2.000 años sino un hecho mítico que puede ser reproducido aquí y ahora por cada uno de nosotros. Recordemos siempre que para los profanos la palabra “mito” quiere decir “mentira”, mientras que para los iniciados “mito” es una verdad trascendente.
Y el mito de Cristo supera con creces al Jesús histórico, pues supone una experiencia espiritual en tiempo presente. Raimon Panikkar, al analizar esto, concluye que “la historia no es la única dimensión de lo real y que la realidad de Cristo no se agota, por lo tanto con la historicidad de Jesús” (8) porque “Cristo es el símbolo de la plenitud del hombre” (9), el Iniciado Perfecto, el símbolo más poderoso de la Tradición Iniciática Occidental, por lo cual toda su vida debe ser contemplada como un “drama místico” con héroes y villanos que conviven en nuestro interior. La importancia de Judas, Herodes, Pedro, María, Tomás, Juan y los demás personajes evangélicos no radica en su verosimilitud histórica sino en su presencia viva dentro de cada uno de nosotros.
De esta manera, la vida de Jesucristo no es otra cosa que un mapa donde se marca claramente el camino discipular y donde van apareciendo personajes, pruebas y desafíos relacionadas a necesidades anímicas, destacándose en esta maravillosa historia cinco episodios magistrales que representan las cinco iniciaciones del Alma:
* El nacimiento en la gruta (Tierra)
* El bautismo en el río (Agua)
* El ascenso al monte (Aire)
* La crucifixión INRI (Fuego)
* La ascensión (Éter)
La Imitación de Cristo
La Imitación de Cristo
Desde esta perspectiva, tal como afirmó Javier Melloni“Lo que identificamos en Jesús está llamado a ser vivido por cada ser humano”.(10) Esta identificación con un modelo divino (en este caso el Cristo) a veces es llamada “imi­tación”, pero ésta no consiste en convertirnos en meros repetidores sino en la conformación de nuestra vida en función de un arquetipo sagrado.
Mircea Eliade habló largamente sobre esta “imitación” y decía que “por la reactualización de sus mitos, el hombre religioso se esfuerza por aproximarse a los dioses y por participar en el Ser; la imitación de modelos ejemplares divinos expresa a la vez su deseo de santidad y su nostalgia ontológica”. (11) Siendo así, “la experiencia religiosa del cristiano se apoya en la imitación de Cristo como modelo ejemplar, en la repetición litúrgica de la vida, de la muerte y de la resurrección del Señor y en la contem­poraneidad del cristiano con el illud tempus que se abre con la Na­tividad en Belén y se acaba provisionalmente con la Ascensión”. (12)
Por lo tanto, el nacimiento no debe ser “conmemorado” superficialmente sino vivenciarse en lo profundo y, para esto, es necesario que el Cristo nazca en el pesebre de nuestro corazón, como bien señaló hace siglos Ángelus Silesius“Aunque Cristo nazca mil veces en Belén y no dentro de ti, tu alma estará perdida”. (13)
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jueves, 23 de noviembre de 2017

Día de Acción de Gracias

DÍA DE ACCIÓN DE GRACIAS


Rubén Cedeño.

El “Día de Acción de Gracias” se celebra todos los cuartos jueves de Noviembre de cada año con la finalidad de darle Gracias a Dios, a la vida y a los seres humanos por los bienes recibidos durante el año que está a punto de concluir. Es el día que comienzan las siete semanas de festividades Navideñas. Es el día en que Sanat Kumara fundo la ciudad de Shamballa en el hoy desierto de Gobi. 

El Maestro Saint Germain como Cristóbal Colon abrió para las “corrientes de vida” encarnadas en Europa en el siglo XV el camino de ser pioneros en la tierra donde surgiría la Edad Dorada, La Nueva Era y convertirse en los “Padres de la Raza del Yo Soy”. “AMERICA” es un anagrama que esconde dentro de sus letras “I AM RACE”. Que en ingles quiere decir “Raza del Yo Soy”. 

Desde 1492 América se comenzó a poblar por las islas del Mar de las Antillas, en el lugar donde existe la energía de la “Triangulación Violeta del Caribe” entre Santo Domingo, Cuba y Venezuela, con las radiaciones del Arcángel Zadkiel, La Madre Mercedes y el Maestro Saint Germain. La alta radiación de los Templos Etéricos existentes en la costa este de los Estados Unidos como el del Amor de Lady Nada atrajeron colonos Ingleses a donde hoy en día se encuentra la ciudad de Plymouth en el estado de Massachussets. Los europeos que llegaban habían sido escogidos por el Maestro Saint Germain, para aportar la simiente de la Nueva Raza del “Yo Soy” que legarían al mundo una nueva manera de ser espirituales y es lo que aporta la Metafísica. 

Así como el propio Maestro Saint Germain condujo las fragatas españolas hacia el Caribe, igualmente llevo el rumbo del barco Mayflower pleno de peregrinos ingleses devotos y agradecidos hacia las costas de “Plymouth Rock” en Norte América, y desembarcaron en 1620 en el lugar donde se celebraría el primer “Día de Acción de Gracias”. El sitio donde pisaron tierra estos peregrinos en “Plymouth Rock” hay una radiación muy fuerte de la Jerarquía Espiritual de Shamballa y existe una construcción en forma de altar sin religión, a orillas del mar, donde uno puede contemplar una piedra donde por primera vez los Europeos pisaron tierra en los Estados Unidos de Norte América. Los “Pilgrim Fathers” o “Padres Peregrinos” eran cuarenta y uno, cifra que suma cinco, que es el número de la libertad. Antes de bajarse del barco, el Maestro Saint Germain les inspiro hacer el “Pacto del Mayflower” donde se declaraban ¡LIBRES!, ajenos a cualquier gobierno establecido. 

Los colonos que arribaban a esta “Nueva Tierra” no sabían a donde llegaban, ni como les iba a ir. Estos seres benditos por Dios, después de un año, se dieron cuenta que los indios pobladores de la zona no los mataron y pudieron congeniar con ellos, que sembraron y pudieron cosechar frutos, comer y no morirse de hambre. Luego que habían pasado los calores de su primer verano y antes de que arreciaran las nieves del invierno, decidieron humildemente poner rodilla en tierra y darle gracias Dios por las bendiciones que habían recibido en el continente del “Yo Soy”. Así surgió el primer “Día de Acción de Gracias”. Junto a ellos estuvo un indio bellísimo llamado Massasoit. En Plymouth se puede ver un hermoso cuadro al óleo rememorando este primer “Día de Acción de Gracias”. 

El “Día de Acción de Gracias” no es un invento ni costumbre de los estadounidenses, fue una inspiración del Maestro Saint Germain puesta en la mente de los europeos que El había traído a América y este “pensamiento simiente” lo recibió para manifestarse por primera vez la mente del Gobernador de Plymouth Rock llamado William Bradford. Esto se pudo precipitar gracias a que Plymouth está bajo la radiación del Templo del Amor Divino de Lady Nada que estuvo tangible en la época Atlante en New Bedford a pocos pasos de allí. 

Se reunieron los colonos en una mesa presidida por William Bradford y pusieron los alimentos que durante el año habían cosechado y comieron pastel de calabazas o auyama ya que para esa fecha se cosecha. Hasta hoy en día no se sabe si comieron pavo. Esto lo digo porque se suele comer pavo ese día y no está justificado. Es cruel e injustificado que ese día el “Alma Grupal de los Pavos” tenga que ser sacrificada con la matanza de tantos miembros de su especie. Así que en las celebraciones del Día de Acción de Gracias de la Nueva Era se sustituirá el comer pavo, ingiriendo pastel de calabazas. 

Primer día de Acción de Gracias 

El propio Presidente Lincoln discípulo del Maestro Saint Germain, quien luego encarno como su mensajera en la Señora Ballard, en 1863 declaro el “Día de Acción de Gracias” como fiesta, y en 1941 el Congreso de los Estados Unidos lo declaro día oficial y por eso hasta el día de hoy se sigue celebrando. Poco a poco todos los países del mundo se irán incorporando a la celebración del “Día de Acción de Gracias”. 


Es importante reunirse en el día de Acción de Gracias, sean Americanos, Europeos o de cualquier continente para agradecerle a Dios y a la vida en general los beneficio recibidos durante el año que termina. Si queremos gozar de los dones de DIOS, constantemente, vivámosle agradecidos de todo lo que nos da y digamos constantemente “GRACIAS PADRE”. 

Lo usual el “Día de Acción de Gracias” es reunirse, donde cada asistente habrá de llevar algo de comer. Poner los alimentos en una mesa preparada para esto, sentarse y dar una explicación de la importancia de dar gracias, leer esta instrucción. Escuchar la Llave Tonal del Día de Acción de gracias que es un Himno tradicional llamado “PRAYER OF THANKSGIVING”, que se puede conseguir en cualquier libro de himnos y que el “MORMON TABERNACLE CHOIR” lo tiene grabado en disco llamado “The great Thanksgiving”. Luego de esto bendecir los alimentos ofrecérselos a DIOS, e ingerirlos como una comunión, pero no en actitud circunspecta sino gozosa. Esto traerá prosperidad para los grupos, familias, empresas, ciudades y países durante todos los años siguientes y la totalidad de la Vida. 

En las celebraciones del Día de Acción de Gracias de la Nueva Era se sustituirá el comer pavo, ingiriendo pastel de calabazas. 

Tomado del libro Gracias Padre de Rubén Cedeño. 


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viernes, 29 de septiembre de 2017

“El tratado de la piedra filosofal” de Lambspring

“El tratado de la piedra filosofal” de Lambspring

Imágenes y presentación de una copia manuscrita de 1607 del libro de emblemas alquímico de Lambspring, “De lapide philosophico”, que se halla en la Universitätsbibliothek Salzburg.

[Texto de presentación al final de las imágenes]



Figura primera: Observad bien y comprended verdaderamente que dos peces nadan en nuestro mar. El mar es el cuerpo, los dos peces son el espíritu y el alma.


Figura segunda: Ten cuidado, hijo mío, de pronto tropezarás con la feroz bestia negra del bosque. La putrefacción.


Figura tercera: Escucha con terror que en el bosque se ocultan un ciervo y un unicornio. En el cuerpo están el alma y el espíritu.


Figura cuarta: Bien puede ser un gran milagro que estos dos leones se hagan uno sólo. El espíritu y el alma conjuntos, han de ser llevados a su cuerpo.


Figura quinta: Un lobo y un perro se hallan en una casa, y, no obstante, de ambos sólo quedará uno. La mortificación y la albificación, imbibición del cuerpo conjunto al alma y al espíritu.


Figura sexta: Es con certeza un gran milagro y una extraña artimaña que en un dragón venenoso esté la medicina suprema. El mercurio, convenientemente y alquímicamente precipitado o sublimado, disuelto en su propia agua y coagulado inmediatamente.



Figura séptima: En el bosque dos pájaros cantan, pero comprendemos que los dos sólo son uno. El mercurio después de ser sublimado a menudo, por fin es fijado, de modo que ya no puede huir ni volatilizarse por la fuerza del fuego. Esta sublimación debe reiterarse tantas veces como sea necesario hasta que esté fijado.




Figura octava: Aquí hay dos pájaros grandes y fuertes, el cuerpo y el espíritu. Una devora al otro y es necesario que así lo hagan. De nuevo, el cuerpo será colocado en el estiércol de caballo o en el baño para ser digerido por su aire propagado o por el espíritu separado previamente del cuerpo. El cuerpo se vuelve blanco por el trabajo, verdaderamente el espíritu se vuelve rojo por el arte. La obra tiende a la perfección de su naturaleza y así es preparada la piedra de los filósofos.



Figura novena: El Señor del bosque ha recibido su imperio y se ha elevado desde lo más bajo hasta lo más alto. Si la fortuna vuela, de retórico serás hecho cónsul, si vuela otra vez, de cónsul serás hecho retórico. Comprende la aparición del primer grado de la tintura.


Figura décima: La salamandra sabe vivir en el fuego, además éste le da su mejor color. Reiteración, crecimiento y mejoramiento de la tintura o piedra de los filósofos: por ello debería entenderse. Aumento.


Figura undécima: Padre, hijo y guía se toman de las manos. Comprendemos aquí el cuerpo, el espíritu y el alma.



Figura duodécima: La alta montaña de las Indias está situada en el vaso de los sabios, en ella vuelan el hijo y su guía, el espíritu y su alma.




Figura decimotercera: El padre, en su amor, va a tragarse al hijo: del alma y del espíritu se abreva todo el cuerpo.



Figura decimocuarta: Aquí el padre está recubierto de un fuerte sudor del cual destila la verdadera tintura.


Figura decimoquinta: Ahora, el padre, el hijo y el guía están reunidos. Juntos permanecen eternamente.

Presentación


La primera edición de este texto que se conoce es la publicada en 1599 por Nicolas Bernaud y recogida en su Triga chemica: de lapide philosophico tractatus tres…, Leiden, 1599. Allí el tratado aparece sin ilustraciones. En 1602 vuelve a imprimirse formando parte del tercer volumen del Theatrum Chimicum y más tarde, en 1677, aparece en el Museum Hermeticum reformatum et amplificatum. Las imágenes que reproducimos proceden de un curioso manuscrito de 1607 que se halla en la Biblioteca de la Universidad de Salzburgo. Se trata de una traducción del alemán al latín atribuida al mismo Nicolas Bernaud.

Respecto al autor del tratado, Lamspring, que se hacía llamar Nobilis Germani Philosophi, es decir “Noble filósofo germánico”, no se sabe prácticamente nada, pero su obra De lapide philosophico es notable tanto por la belleza de sus emblemas como por su texto. Aquí hemos reproducido solamente las leyendas que acompañan los emblemas, el texto completo fue publicado en español por ediciones Obelisco en 1987. Respecto a la piedra filosofal que da título al tratado, su autor dice lo siguiente.

“No existe en la tierra medicina más alta que su sangre, en el mundo no la hay mejor, ninguna enfermedad se le resiste, sana los cuerpos de los metales, los animales y los hombres. De allí procede la inteligencia de los sabios y de que han recibido de Dios el don celeste, que se llama Piedra de los sabios, donde residen toda virtud y todo poder”.


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jueves, 21 de septiembre de 2017

Carta natal de Jesús de Nazareth



Charla de Jeff Green Astrólogo autor de Plutón el viaje evolutivo del alma:
 Carta natal de Jesús de Nazareth


Fragmentos de una charla de Jeff Wolf Green sobre Mercurio Nuestro amigo Jesús de Nazaret tenía seis planetas en Piscis en la casa tres. ¿Cómo experimentaba su comunicación? Aún intentando imaginarlo, ¿eh? ¡¡¡Piscis!!! Pregunta de auditorio: ¿Cómo sabemos que tenía seis planetas en Piscis?

Es una carta rectificada por un teólogo que se convirtió en astrólogo llamado Moby Dick. Divertido Nombre. Su nombre real era Donald Jacobs. El padre del astrólogo Yaij Jacobs. Se basa en la Biblia y la rectificación. Quiero decir, era teólogo, así que obviamente estudió historia bíblica. Por supuesto, hay muchas cartas creadas para Jesús por los astrólogos, pero si estudian los temas bíblicos por ustedes mismos y leen lo que él investigó, es de toda probabilidad que intuitivamente les haga sentido. Por ejemplo: todo esos planetas en Piscis en la Casa Tres están en oposición a Plutón y Marte retrógrados en Virgo en la Casa Nueve: ¿es ese un posible símbolo de crucifixión basada en las creencias? Tiene Mercurio en Acuario: el mensaje inesperado. Tiene el Nodo Sur de la Luna conjunto a Neptuno: el hijo de Dios. Sagitario en el ascendente: todos los viajes que realizó tempranamente en su vida a India, Tibet, e Inglaterra, y en Judea también. ¿Y por qué tantas de sus analogías se relacionan con los peces y con pescar? El “milagro” de caminar sobre las aguas; el énfasis en la sanación, el DIOS ÚNICO que es la esencia de todos los dioses y diosas que era tan predominantes en esos tiempos panteístas. Mi punto es que aquí tenemos a un hombre que habla claramente en parábolas, metáforas y analogía. Esa es una de las razones por las cuales los cristianos han estado confundidos desde siempre-Piscis. Se convierte en fermento de puntos de vista sectarios. Este es el problema de Mercurio en Piscis, que la parte de Mercurio del individuo puede sentir, percibir, todos muchos mayores, marcos de referencia mucho mayores que los que Mercurio puede ordenar lógicamente por sí mismo. Como resultado, tiene que hablar en metáforas, parábolas, alusión; aludir a algo mucho mayor, más alto, y grande. Por supuesto que esto es problemático para muchas personas en las sociedades modernas. ¿Cuántas sociedades modernas, actuales, en Occidente valoran una función intelectual así? ¿Qué le ocurre a esta persona cuando se ve expuesta a la educación pública en las sociedades modernas como América, Canadá, Europa, en las sociedades europeas? Por lo que típicamente este símbolo-Mercurio-adopta-arquetipo mutable-los sistemas de lenguaje de la cultura a que está expuesto. Allí se encuentra el origen del conflicto. ¿Entienden?

También podemos relacionar a Mercurio con diversos aspectos planetarios que condicionen esta función. Por ejemplo, ¿qué ocurre si tenemos a alguien con Mercurio inconjunto a Urano? ¿Qué tipo de procesos de pensamiento, procesos perceptuales, procesos de organización intelectual, y procesos de comunicación podríamos anticipar en este individuo? Recordemos que la esencia de arquetipo Uraniano es producir una liberación de cualquier condición pre-existente que limite el crecimiento, y como resultado, se establece la necesidad de rebelarse. Acordemos que, si aceptamos cualquier forma de metafísica, Urano en este nivel se puede correlacionar con la Mente Universal, el arquetipo que ha estado operativo desde el comienzo, la marca con la que sólo necesitamos sintonizarnos como si fuera una señal de radio. La señal existe. Sólo hay que sintonizarla. Comentario del auditorio: el pensamiento lineal se volvería no lineal

Charla de Jeff Green Astrólogo autor de 
"Plutón el viaje evolutivo del alma"

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jueves, 14 de septiembre de 2017

Descifraron el contenido de la llamada "carta del diablo"



Descifraron el contenido de la llamada "carta del diablo"

Investigadores de un museo de Italia, utilizaron un algoritmo de la Deep Web para entender la epístola escrita por la monja María Crocifissa della Concezione, en Sicilia, en 1676.

Un grupo de investigadores del Museo de Ludum, en Italia, utilizó nuevas tecnologías para descifrar una carta escrita cuatro siglos atrás por una monja supuestamente poseída.

La historia cuenta que en 1676, la religiosa María Crocifissa della Concezione, del convento de Palma di Montechiaro, en Sicilia despertó una mañana cubierta de tinta y rodeada de una serie de cartas, que no recordaba haber escrito. 

La monja entró en un estado de angustia e histeria y con la idea de que Satanás la había poseído para poner a prueba su fe y la había guiado a escribir las misivas, en una lengua extraña y desconocida. 

Todos en el convento creyeron su historia y las "cartas del diablo" fueron guardadas. Sin embargo, los estudios realizados por lingüistas, filósofos, clérigos y critptólogos no habían dado resultado hasta la actualidad. 

Ahora, el grupo de investigadores probó utilizar un algoritmo alojado en la Deep Web (la internet profunda) para descifrarlo y lo logró.

El director del museo, Daniele Abate, dijo a The Times que creen que eso es usando por los servicios de inteligencia para descifrar mensajes secretos. 

El proceso de traducción no fue sencillo, al parecer la epístola contenía caracteres del griego, el árabe, el alfabeto rúnico y el latín entre otros. 

El presunto "mensaje satánico" dice que la religión vivía una época de decadencia, que estaba basada en un sistema corrupto, que la Santísima Trinidad era un lastre y que Dios es un invento del ser humano.

Según el director del museo "la monja había utilizado una mezcla de dialectos para crear la 'Carta del Diablo'" y que en realidad habría sido un invento de la religiosa, a raíz de un desorden bipolar o esquizofrenia. 

Esta hipótesis se basa en que desde que ingresó al convento, a sus 15 años, María Crocifissa della Concezione, estudió diferentes idiomas que se podrían haber mezclado en su mente durante un episodio esquizofrénico.


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sábado, 29 de julio de 2017

El árbol de Apolo - La historia de Dafne y Apolo


El árbol de Apolo 
La historia de Dafne y Apolo

Un día, cuando Apolo, el dios de la luz y de la verdad, era aún joven, encontró a Cupido, el dios del amor, jugando con una de sus flechas. 
¿Qué estás haciendo con mi flecha?- preguntó Apolo con ira-. Maté una gran serpiente con ella. ¡No trates de robarme la gloria, Cupido! ¡Ve a jugar con tu arquito y con tus flechas! Tus flechas podrán matar serpientes, Apolo –dijo el dios del amor-, ¡pero las mías pueden hacer más daño! ¡Incluso tú puedes caer herido por ellas! 

Tan pronto hubo lanzado su siniestra amenaza, Cupido voló a través de los cielos hasta llegar a lo alto de una elevada montaña. Una vez allí, sacó de su carcaja dos flechas. Una cuyo efecto en aquel que fuera tocado por ella sería el de huir de quien le profesara amor. Con la segunda, quien fuera herido por ella se enamoraría instantáneamente de la primera persona que viera. 

Cupido tenía destinada su primera flecha a Dafne, una bella niña que cazaba en lo profundo del bosque. Cupido templó la cuerda de su arco y apuntó con la flecha a Dafne. Una vez en el aire, la flecha se hizo invisible, así que cuando atravesó el corazón de la niña, ésta sólo sintió un dolor agudo, pero no supo la causa. 

Con las manos cubriéndose la herida, corrió en busca de su padre, el dios del río. ¡Padre! – exclamó-: ¡Debes hacerme una promesa! 
¿De qué se trata? –preguntó el dios. 
¡Prométeme que nunca tendré que casarme! –gritó Dafne. 
¡Pero yo quiero tener nietos! 
¡No, padre! ¡No quiero casarme nunca! ¡Déjame ser siempre libre! –gritó Dafne, y comenzó a golpear el agua con los puños.
 ¡Muy bien! –profirió el dios del río-. ¡No te aflijas así, hija mía, te prometo que no tendrás que casarte nunca! ¡Y prométeme que me ayudarás a huir de mis perseguidores! –agregó Dafne. 
¡Lo haré, te lo prometo!

Después de que Dafne obtuvo esta promesa de su padre, Cupido preparó la segunda flecha, esta vez destinada a Apolo, quien estaba vagando por los bosques. Y en el momento en que el joven dios se encontró cerca de Dafne, templó la cuerda del arco y disparó hacia el corazón de Apolo. 

Al instante, el dios se enamoró de Dafne. Y, aunque la doncella llevaba el cabello salvaje y en desorden, y vestía sólo toscas pieles de animales, Apolo pensó que era la mujer más bella que jamás había visto. ¡Hola! –le gritó; pero Dafne le lanzó una mirada de espanto y, dando un salto, se internó en el bosque como lo hubiera hecho un ciervo. 

Apolo corrió detrás de ellas gritando: - ¡Detente, detente! Pero la niña se alejó con la velocidad del viento. ¡Por favor no corras, detente! ¡Yo no soy tu enemigo! ¿Sabes quién soy? No soy un campesino ni un pastor. ¡Soy un dios, cacé una enorme serpiente con mi flecha! 

Dafne seguía corriendo. Apolo ya estaba cansado de pedirle que se detuviera, así que aumentó la velocidad, hasta que pronto estuvo cerca de ella. Ya sin fuerzas, Dafne podía sentir la respiración de Apolo sobre sus cabellos. ¡Ayúdame, padre! –gritó dirigiéndose al dios del río-. ¡Ayúdame! 

No acababa de pronunciar estas palabras cuando sus brazos y piernas comenzaron a tornarse pesados hasta volverse leñosos. El pelo se le convirtió en hojas y los pies en raíces que empezaron a internarse en la tierra. Había sido transformada en el árbol del laurel, y nada había quedado de ella, salvo su exquisito encanto. Apolo se abrazó a las ramas del árbol como si fueran los brazos de Dafne y, besando su carne de madera, apretó las manos contra el tronco y lloró. 
- Siento que tu corazón late bajo esta corteza –dijo Apolo, mientras las lágrimas rodaban por su rostro-. Y como no podrás ser mi esposa, serás mi árbol sagrado. Usaré tu madera para construir mi arpa y fabricar mis flechas, y con tus ramas haré una guirnalda para mi frente, y siempre serás joven y verde, tú, Dafne, mi primer amor.


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lunes, 26 de junio de 2017

Coena Cypriani, el libro satírico en que la Iglesia se ríe de sí misma




Coena Cypriani, el libro satírico en que la Iglesia se ríe de sí misma

Para un amante del arte y del Patrimonio Histórico como es un servidor, el visitar las iglesias góticas allí por donde las haya resulta un ejercicio intelectual especialmente atractivo. Independiente de creencias o descreencias, admirar aquellas construcciones hiperdimensionadas, oscuras (a pesar de los vitrales y los cirios pascuales), frías como la piedra con que están hechas y toda aquella imaginería religiosa rancia en perpetuo sufrimiento, te transportan a una época en que la superstición se mezclaba sin solución de continuidad con la religiosidad y a un lugar en el que, quien entraba, ante el apabullante espectáculo arquitectónico y ambiental que se encontraba al atravesar la puerta, se tenía que sentir el más ínfimo de los seres. Y no era para menos, ya que quien entrase en la casa del Señor tenía que humillarse ante el Todopoderoso, tenía que tener miedo. Miedo que implicaba que la risa, como manifestación burlesca -ergo pecaminosa-, estuviera prohibida de la vida religiosa durante siglos. No obstante, la sonrisa es un sentimiento muy humano (¡y muy sano!), y ni los curas ni las monjas, escapan a ella por más que reír estuviera prohibido por sus reglamentos internos. Ejemplo de ello lo tenemos en un peculiar libro religioso en que los personajes de la Biblia son tratados de forma satírica y caricaturesca: el Coena Cypriani.

Dolor, temor y culpa

Que la vida es un valle de lágrimas es algo harto sabido de todo el mundo, y simplemente viendo un telediario tendremos razones suficientes para pensarlo. No obstante, por muy mal que nos vayan las cosas, siempre hay alguna situación que, por inesperada, ridícula o divertida, es capaz de hacernos esbozar una sonrisa, cuando no una sonora carcajada. Esto, que ocurre en todos los seres humanos, sin embargo se dice que no sucedió en la persona de Jesucristo, ya que, como hijo (trino) de Dios, no era humano y al llevar la pesada carga de todos los pecados de la humanidad pasados, presentes y venideros sobre sus espaldas, su semblante tenía que ser más parecido al de alguien a quien le hubiesen pisado un callo, que no al de un treintañero saliendo de la discoteca. De hecho, San Juan Crisóstomo, patriarca de Constantinopla (347-407), llegó a afirmar que Cristo nunca había reído, en una actitud un tanto “talibán” que recuerda la obsesión de Santa Silvania por no lavarse (ver Silvania, la santa que no se lavó jamás).
Sentimiento de sufrimiento

Así las cosas, todas las representaciones de Jesús y de sus acólitos, durante siglos, han intentado (y conseguido) transmitir esa impertérrita seriedad y el infinito sufrimiento interior que llevaban sus atormentadas almas. Más que nada porque, de otra forma, se estaría banalizando el papel redentor de Jesucristo (solo permitido al diablo) y, en vez de temor de Dios, lo que tendrías sería un compadreo con él que pondría en tela de juicio el poder moral -y por ende, terrenal- de la mismísima Iglesia (ver La Iglesia, de los ricos. Dios, de los pobres.). No en vano los benedictinos tenían una de sus reglas -la 56- que decía “Verba vana aut risui non loqui” es decir, “No pronunciar palabras vanas que induzcan a la risa” aunque, evidentemente, no todo el mundo debió pensar lo mismo, dando lugar a la curiosidad del Coena Cypriani.


El Coena Cypriani (La Cena de Cipriano) es un texto satírico latino, escrito en prosa, tradicionalmente atribuido al obispo de Cartago, Thascius Caecilius Cyprianus -San Cipriano de Cartago, para los amigos- que, según los investigadores, fue redactado en Francia o norte de Italia por un autor anónimo entre los siglos IV y V de nuestra era. Aunque existe gran controversia entre las fechas reales y su autoría, la realidad   
San Cipriano de Cartago
es que fueron leídos en público en el año 875 durante la ceremonia de coronación del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Carlos el Calvo, lo que demuestra la gran aceptación que tenía este texto durante la Edad Media. Pero... ¿de qué va este libro?

El texto explica la historia del rey Joel de Oriente, el cual, para celebrar la boda de su hijo, decide organizar un gran banquete en el que estarán invitados todos los personajes más importantes de la Biblia, empezando por Adán y acabando por el mismísimo Jesús.

Coena Cypriani

Una vez en la cena, cada personaje ocupa su lugar sentado en algún elemento que le es característico, de tal forma que Adán está sentado en el medio, Eva se sienta en una hoja de parra, Noé encima de un arca, Judas encima de un cofre con sus correspondientes 30 monedas, y así sucesivamente. Los invitados, una vez ubicados de esta forma un tanto ridícula, son servidos a cada uno con viandas que les son conocidas, en el caso de Jesús se le da vino de pasas (por aquello de la “pasión”) o en el de Sansón, se le dan a comer quijadas. Así las cosas, los invitados beben, comen, ríen, discuten o se pelean como verduleros, mientras que Pilatos se lava las manos, Pedro no puede hacer la siesta por un gallo pesado, o Judas se pasa media cena abrazándose con los otros invitados. Finalmente, en medio del mogollón, el rey Joel se da cuenta que le han desaparecido unos cuantos regalos que le habían traído los invitados, empezando todo el mundo a acusarse entre ellos de ladrones, hasta que le endiñan el muerto a Agar, la sirvienta y concubina de Abraham. Es entonces condenada a muerte, ejecutada y enterrada con honores solemnes por los invitados, los cuales se van más anchos que panchos para sus casas, y dando por acabado el relato.

Una ayuda a la evangelización

El texto, redactado en forma satírica y humorística se cree que fue escrito con una finalidad puramente mnemotécnica para que, con estas asociaciones estrambóticas y deliberadamente ridículas entre los personajes sagrados, las gentes que lo leyesen (los menos) o escuchasen (la mayoría) recordasen las características principales de las figuras de la Biblia. Como resultado, se haría más llevadera la memorización para los sacerdotes y monjas, facilitándoles a su vez la tarea evangelizadora.

De esta manera, si bien durante siglos toda la liturgia y toda la parafernalia que rodeaba la vida religiosa tenía que ser estrictamente ascética y compungida (aunque después hicieran de su capa un sayo, dígaselo a los Borgia) los religiosos, leyendo este texto y sin romper con sus estrictas reglas, podían dar un poco de humor a sus sufridas vidas.

O sea que, ya lo sabe, ríase sanamente todo lo que pueda, que este mundo traidor, sin risas ni buen humor, no lo aguanta ni Dios.

¡Memento mori!


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